Fibromialgia: la enfermedad del alma.

“Si pudiera, soportaría el dolor; ponga el dolor en un sobre y envíelo de vuelta al remitente. “Mario Quintana

RESUMEN

Este artículo tiene como objetivo abordar el concepto de fibromialgia, así como la sintomatología dolorosa, destacando la relevancia de esta alteración en el campo de la salud. Es una revisión, realizada a través de la consulta de artículos científicos. La fibromialgia se caracteriza como un síndrome cuyo síntoma principal es el dolor sin una causa orgánica específica. Para un tratamiento adecuado, debe consultar a un médico especialista. La forma de evaluación de la patología ocurre a través de exámenes clínicos en el consultorio del médico. Por lo tanto, la investigación relacionada con la fibromialgia busca comprender y profundizar esta patología, de modo que se pueda obtener la comprensión más adecuada, con el fin de proporcionar una calidad de vida.

“El dolor parece dañar nuestra integridad física”. Clarice Lispector

Un cuerpo siempre será una “cosa” para el sujeto. Por lo tanto, vivir cada ser depende de vivir en un cuerpo. De esta manera, las pasiones, los afectos, las ideas son consideradas por el principio de la filosofía clásica, la localización de las dolencias humanas, evocadas por un cuerpo, como una función de apoyo necesaria. El análisis del cuerpo constituye una relación de relevancia entre lo existente y su materialidad. Está en el centro de las principales preguntas que van más allá del tiempo, la cultura, la vida, el nacimiento, la muerte, y también un tema intrínseco del psicoanálisis: la sexualidad.

En este artículo, discutiremos el dolor físico y mental sin una causa orgánica. Estableceremos aquí, un síndrome que no encuentra una causa orgánica específica, lo llamaremos “enfermedad del alma”. El síndrome, que incluye dolor crónico sin causa orgánica conocida, es una fuente de sufrimiento para los pacientes y un desafío para los profesionales de la salud. Este síndrome está al borde de la reumatología y la patología psicosomática, con comorbilidades de trastornos y un deterioro en la calidad de la vida profesional, social y familiar.

La fibromialgia es un síndrome clínico que se manifiesta como dolor en todo el cuerpo, principalmente en los músculos. El síndrome tiene síntomas de fatiga, intolerancia al ejercicio y sueño inquieto: la persona siempre se despierta cansada. Los médicos clasifican la fibromialgia como un síndrome porque caracteriza un grupo de síntomas sin identificar una causa específica.

No existe una causa única conocida para la fibromialgia, pero hay signos para identificarla. Estudios más recientes han demostrado que los pacientes con fibromialgia son más sensibles al dolor que aquellos que no padecen la enfermedad. Esto no está relacionado con ser “fuerte” o “débil” en relación con el dolor. De hecho, funciona como si el cerebro de fibromialgia fuera una brújula desregulada que activaría todo el sistema nervioso para que la persona sintiera más dolor. Por lo tanto, los nervios, la médula espinal y el cerebro aumentarían la intensidad de cualquier estímulo doloroso.

El dolor de la fibromialgia es real. Existen estudios experimentales avanzados que muestran el funcionamiento del cerebro y los pacientes con fibromialgia que experimentan dolor. También se han realizado estudios con el líquido que baña la médula espinal y el cerebro (LCR) y se ha descubierto que las sustancias que causan dolor en el cerebro son tres o cuatro veces más altas en pacientes con fibromialgia que Personas sin problema.

Los pacientes y los médicos parecen comprender mejor las causas del dolor cuando hay inflamación, un hematoma, un tumor, que están allí, visibles, causando el dolor. En fibromialgia, es diferente; Si tomamos un pedazo de músculo que duele y miramos el microscopio, no encontraremos nada, porque el problema radica solo en la percepción del dolor.

Los datos epidemiológicos indican una mayor incidencia de esta entidad clínica en mujeres jóvenes, pero no podemos dejar de acercarnos a los hombres, con una alta sensibilidad al dolor. La sociedad y muchos investigadores insisten en proclamar que las mujeres sufren más que los hombres, sin embargo, bajo los ojos de un psicoanalista, el hombre sufre tanto como enfatiza el sufrimiento del sexo femenino. No se puede generalizar y racionalizar que el sexo femenino es más sensible que el sexo masculino. Los hombres aún deben omitir sus sentimientos para que no parezcan débiles. Es una condición precaria de la observación humana.

Cualquiera sea el género, hay una ausencia de evidencia en la materialidad del cuerpo y la presencia de factores psicopatológicos dificulta el diagnóstico y el tratamiento. Frente a la diversidad y los factores involucrados en ciertos síndromes. Es necesario indicar un enfoque multidisciplinario para un tratamiento con resultados más efectivos.

En este contexto, mientras los profesionales buscan un remedio para su dolor, los pacientes exigen el reconocimiento de este síndrome que causa mucho sufrimiento.